musiquita

viernes, julio 6

pinche envidia

Había una vez una vieja llamada Karina, que por ser la hija menor de su familia y la consentida se sentía superior a los demás. Presumía de ser inteligente y tener el primer lugar de la clase pero no sabía nada al día siguiente porque todo lo macheteaba en vez de practicar las palabras: “comprensión & análisis”. Ella era feliz en tierra de ciegos (supongo) hasta que llegué yo. Yo era la nueva del salón y no me empeñaba en ocupar el primer lugar o el segundo porque eso me parece un vicio de competitividad educativa que poco ayuda y mucho estorba. Bueno, el caso es que a mi siempre me ha gustado mucho estudiar así que me sentaba siempre frente al maestro, platicaba con ellos y oh, sorpresa, participaba mucho en clase. Entonces Karina lo tomó como algo personal o una amenaza a su reinado, solo Dios sabe, y comenzó a experimentar ese lamentable sentimiento llamado envidia hacia mi enigmática persona.

Como una de mis frases favoritas siempre ha sido : “No hay que hacerse de enemigos que no estén a la altura del conflicto” yo no le hice el menor caso, nunca me incomodo. Karina siempre veía mi calificación en los anuncios y me miraba de una forma muy peculiar cuando me felicitaban o sacaba mejor calificación que ella. Karina nunca me importó hasta hoy. Porque resulta que yo andaba haciendo entrevistas para trabajar en una empresa. Me habían entrevistado una vez; todo muy bien, hasta me llamaron a presentar el examen psicometrico. Y el día del examen que por desgracia veo a Karina en ese departamento, hubieran visto su cara cuando me vio ahí, en sus terrenos, esperando. Me imagino que el placer (o el miedo who knows!) fue mucho. Nos saludamos como damas con un “Hola” y punto. Desde inicios de semana he preguntado en las oficinas qué ha pasado con el puesto y oh, sorpresa, me han dicho que siempre no. Lo platiqué con un amigo que la conoce y la conclusión fue lógica: “Karina te puso trabas, es obvio, siempre fue una envidiosa, no te quería ahí” En eso estoy de acuerdo pero qué culpa tengo yo de la poca autoestima e inseguridad de los demás. ¿Por qué no se preocupan por superarse a ellos mismos?

Sé que cosas como estas en el medio laboral se dan todos los días y en todos los niveles pero, lo siento, no puedo dejar ese sentimiento rabioso e impotente ante las injusticias humanas. Sé que el éxito siempre generará envidias pero me choca que por complejos ajenos pongan piedras en el camino de alguien más. Desafortunadamente necesitaba el trabajo pues era bueno. Al menos Karina era sincera y demostraba su descontento hacia mi de cara, es peor cuando el enemigo te besa en la mejilla, te abraza, y dice que siempre estará contigo en las buenas y en las malas.
-
(Y me siento triste... no, enojada... no, frustrada....dólida, chingaos!)
( Amantes y enemigos, amores imperfectos, desiertos y mares; deslumbramiento inútil listo para revivirse. )
Siempre hay una luz brillando en la oscuridad. Sigue sin gustarme trasnochar, madrugar, olvidar. A veces dificilmente me entiendo pero no prentedo pasarme la vida tratando de entenderme.

Past

A favor

A favor